Domingo, 14 de Outubro de 2012

Nas horas que me pertencem

 

«Hace años escribí un reportaje sobre una maníaco-depresiva, una bipolar, que vivía en Madrid. A medida que me enumeraba sus síntomas, yo me acordaba de mi madre. Ese paso de la euforia a la depresión, del cielo al infierno, esa caída…Yo soy, creo, un poco maníaco-depresivo, aunque procuro no exteriorizar las alegrías excesivas ni las aflicciones exageradas. Tanto unas como otras se dan en registro más mental que físico. Atravieso épocas de grandes ensoñaciones, donde me imagino llevando a cabo extrañas conquistas, y por instantes de gran abatimiento, de desánimo, que me ponen los pies en el suelo. En el abatimiento hay, curiosamente, momentos de enorme dicha (otra vez el bisturí que daña y cura al mismo tiempo): cuando comprendo que si no tengo nada que perder puedo arriscarlo todo. Tales ensoñaciones guardan relación frecuentemente con proyectos narrativos. El placer, al imaginarlos, es tan intenso que elimina cualquier posibilidad de llevarlos a cabo. Siempre tengo que cuidarme eso. Hay historias que me invaden, que llenan mis noches y mis días sin llegar a nada, sin transformarse en nada, sin sentido aparente.» (p. 35)

 

 

Miré y vi una perspectiva lineal de mi calle, pues en la zona donde se encontraba la tienda la acera se ensanchaba, de forma que el edificio formaba un extraño recodo. Me pareció una tontería, al menos durante los primeros minutos, pasados los cuales tuve una auténtica visión. Era mi calle, sí, pero observada desde aquel lugar y ras del suelo poseía calidades hiperreales, o subreales, quizá oníricas. Entonces no disponía de estas palabras para calificar aquella particularidad, pero sentí que me encontraba en el interior de un sueño en el que podía apreciar con increíble nitidez cada uno de los elementos que la componían, como si se tratara de una maqueta. Vi la puerta de mi casa, desde luego, pero también la fábrica de hielo, la mercería, la panadería, el taller del escayolista, el del recauchutador, la academia de mecanografía…Quizá debido a la hora, la calle despedía el fulgor que debe quedar tras un ataque nuclear. Más que mi calle, era una versión mística de mi calle.» (p.48)

 

Aquel verano empezó a ocurrir otro fenómeno: me quedaba dormido en cualquier momento, en cualquier parte. Creí que era un secreto mío hasta que escuché que mi madre se lo comentaba a mi padre con preocupación. Mi padre dijo que necesitaba vitaminas y eso fue todo. Pero yo no necesitaba vitaminas. Al contrario, fuera cual fuera la causa de aquella debilidad, lejos de eliminarla, convenía aumentarla, convenía aumentarla, pues el sueño se convertió en una experiencia fabulosa. Ahora, desde la perspectiva confusa de la madurez, no sería capaz de establecer dónde se encontraba la frontera entre el sueño y la vigilia, ni siquiera qué me ocurrió a un lado y qué al otro de esa frontera. El sueño tenía mayor capacidad de contagio que la vigilia; lo contaminó todo, y para siempre. (…)» (p.51)

 

El mundo de Juan José Millás, Planeta

publicado por C. às 22:14
link do post | comentar | favorito
|
4 comentários:
De As Minhas Quixotadas a 15 de Outubro de 2012 às 21:17
Gostei muito, muito desse livro. E adoro a capa! :)
De C. a 16 de Outubro de 2012 às 17:51
Ainda estou a lê-lo. Tem momentos engraçados, simpatizo com a estultícia saudável do Millás:) Mas depois da overdose de hispânicos dos últimos 2 meses (destacam-se Alejo Carpentier, Juan Marsé) sinto que a escrita é apenas "ok" (sinto a falta de um cheirinho a literatura nas palavras independentemente de ser uma obra biográfica).;)
De As Minhas Quixotadas a 16 de Outubro de 2012 às 21:15
Talvez tenha sido essa «falta de literatura» que me tenha levado a gostar tanto do livro. Li-o no Verão e creio que foi a pressa de o acabar que me causou um derrame no olho (só a mim...). Na altura andava a devorar muito do que não consegui ler durante a época de trabalho e, por isso, a simplicidade com que o autor conta a sua própria história soube-me bem. Gostei muito do modo como organizou os acontecimentos e achei que certos episódios da sua infância eram uma verdadeira delícia.

Boa leitura! :)
De C. a 17 de Outubro de 2012 às 13:30
Compreendo:D
Neste momento, e para aproveitar o andamento, estou a precisar de encontrar algo (tipo "ferrero rocher":P).
Tenho alguns títulos que ainda queria ler este ano, nos quais deposito grandes expectativas- "Vida Modo de Usar". "Auto de Fé", "Rayuela" e o "Não Humano"- para não falar de ser finalmente o ano de me atirar à epopeia do Joyce (ou então não)- mas com idas a 3 bibliotecas do meu raio de acção acabo por me "distrair" e negligenciar a minha lista de prioridades- ou resumindo, é impossível quem sofre do mal da literatura não ter mais olhos que barriga:\

Comentar post

.pesquisar

.arquivos

. Dezembro 2017

. Setembro 2017

. Agosto 2017

. Julho 2017

. Junho 2017

. Abril 2017

. Março 2017

. Fevereiro 2017

. Janeiro 2017

. Setembro 2016

. Agosto 2016

. Julho 2016

. Fevereiro 2016

. Janeiro 2016

. Dezembro 2015

. Novembro 2015

. Outubro 2015

. Agosto 2015

. Julho 2015

. Abril 2015

. Março 2015

. Fevereiro 2015

. Janeiro 2015

. Outubro 2014

. Agosto 2014

. Julho 2014

. Junho 2014

. Abril 2014

. Março 2014

. Fevereiro 2014

. Janeiro 2014

. Dezembro 2013

. Novembro 2013

. Outubro 2013

. Setembro 2013

. Agosto 2013

. Julho 2013

. Junho 2013

. Maio 2013

. Abril 2013

. Março 2013

. Fevereiro 2013

. Janeiro 2013

. Dezembro 2012

. Novembro 2012

. Outubro 2012

. Setembro 2012

. Agosto 2012

. Julho 2012

. Junho 2012

.tags

. todas as tags

.links

blogs SAPO

.subscrever feeds