Quinta-feira, 29 de Novembro de 2012

Nas horas que me pertencem

 «(…) Sí, en una nueva manera de ser que busca abarcarlo todo, la cosecha dei azúcar en Cuba, el amor de los cuerpos, la pintura y la família y la descolonización y la vestimenta. Es natural que me pregunte una vez más como hay que tender los puentes, buscar los nuevos contac­tos, los legítimos, más allá del entendimíento amable de generaciones y cosmovisiones diferentes, de piano y controles electróni­cos, de colóquios entre católicos, budistas y protestantes, de deshielo entre los dos bloques políticos, de coexistência pacífica; porque no se trata de coexistência, el hombre viejo no puede sobrevivir tal cual en el nuevo aunque el hombre siga siendo su propia espiral, la nueva vuelta dei interminable ballet; ya no se puede hablar de tolerância, todo se acelera hasta la náusea, la distancia entre las generaciones se da en proporción geométrica, nada que ver con los anos veinte, los cuarenta, muy pronto los ochenta. La prirnera vez que un pianista interrumpió su ejecución para pasar los dedos por las cuerdas como si fuera un arpa, o golpeó en la caja para marcar un ritmo o una cesura, volaron zapatos al escenario; ahora los jóvenes se asombrarían si los usos sonoros de un piano se limitaran a su teclado. Y los libros, esos fósiles necesitados de una implacable gerontología, y esos ideó­logos de izquierda emperrados en un ideal poco menos que monástico de vida privada y pública, y los de derecha inconmovibles en su desprecio por millones de desposeídos y alienados? Harnbre nuevo, si: quê lejos estás, Karlbeinz Stockhausen, modernísimo músico metiendo un piano nostálgico en plena irisación electrónica; no es un reproche, te Io digo desde mi mismo, desde el sillón de un compañero de ruta. También vos tenés el problema del puente, tenés que encontrar la manera de decir inteligiblemente, cuando quizá tu técnica y tu más instalada realidad te están reclamando la quema dei piano y su reemplazo por algún otro filtro electrónico (bipótesis de trabajo, porque no se trata de destruir por destruir, a lo mejor el piano le sirve a Stockbausen tan bien o mejor que los médios electrónicos, pero creo que nos entendemos). Entonces el puente, claro. Cómo tender el puente, y en quê medida vá a servir de algo tenderlo? La praxis intelectual (sic) de los socialisrnos estancados exige puente total; yo escribo y el lector lee, es decir que se da por supuesto que yo escribo y tiendo el puente a un nivel legible. ,;Y si no soy legible, viejo, si no bay lector y ergo no hay puente? Porque un puente, aunque se tenga el deseo de tenderlo y toda obra sea un puente hacia y desde algo, no es verdaderarnente puente mientras los hombres no lo crucen. Un puente es un hombre cruzando un puente, che.»

 

Libro de Manuel de Julio Cortázar, Alfaguara, pp. 29-30

publicado por C. às 13:49
link do post | comentar | favorito
|

.pesquisar

.arquivos

. Setembro 2017

. Agosto 2017

. Julho 2017

. Junho 2017

. Abril 2017

. Março 2017

. Fevereiro 2017

. Janeiro 2017

. Setembro 2016

. Agosto 2016

. Julho 2016

. Fevereiro 2016

. Janeiro 2016

. Dezembro 2015

. Novembro 2015

. Outubro 2015

. Agosto 2015

. Julho 2015

. Abril 2015

. Março 2015

. Fevereiro 2015

. Janeiro 2015

. Outubro 2014

. Agosto 2014

. Julho 2014

. Junho 2014

. Abril 2014

. Março 2014

. Fevereiro 2014

. Janeiro 2014

. Dezembro 2013

. Novembro 2013

. Outubro 2013

. Setembro 2013

. Agosto 2013

. Julho 2013

. Junho 2013

. Maio 2013

. Abril 2013

. Março 2013

. Fevereiro 2013

. Janeiro 2013

. Dezembro 2012

. Novembro 2012

. Outubro 2012

. Setembro 2012

. Agosto 2012

. Julho 2012

. Junho 2012

.tags

. todas as tags

.links

blogs SAPO

.subscrever feeds